41 horas en una pista: el pádel entra en el Libro Guinness de los Récords.
El pádel sigue superando límites. En Vigo, cuatro jugadores españoles entraron en el Libro Guinness de los Récords al disputar el partido de pádel más largo de la historia. Una actuación de 41 horas, realizada con fines benéficos.
Un desafío extraordinario en Vigo
La popularidad del pádel sigue creciendo en todo el mundo, y algunos aficionados están asumiendo desafíos extraordinarios. El último tuvo lugar en Vigo donde este fin de semana se estableció un nuevo récord mundial.
Brais Rey, Martín Domínguez, Jorge Bigotes y Pablo Santos retenida 41 horas en la pista, borrando el récord anterior, establecido en 31 horas, 38 minutos y 50 segundos .
El desafío tuvo lugar en las instalaciones de Pero Auga Barreiro , al margen del torneo de pádel Concello de VigoEl partido, que comenzó el viernes por la noche, no terminó hasta el sábado por la tarde, después de casi dos días de esfuerzo ininterrumpido.
100 sets jugados
A lo largo de esta increíble prueba de resistencia, los cuatro jugadores compitieron conjuntos 100 .
Desde una perspectiva deportiva, la victoria fue para Brais Rey y Martín Domínguez , ganadores 57 sets a 43 Un resultado que, en última instancia, resulta insignificante comparado con la hazaña física y mental lograda.
Los cuerpos de los participantes fueron puestos a prueba. Una de las imágenes más impactantes de este maratón provino de Brais Rey quien terminó parte del partido… sin zapatos , para aliviar sus pies después de pasar varias decenas de horas en la pista.
Un registro al servicio de una buena causa.
Más allá de la actuación, el evento también tuvo una dimensión solidaria.
Los organizadores se habían comprometido a donar Se dona un euro a la Asociación Española Contra el Cáncer por cada dos minutos de juego. . Gracias a 41 horas cuestionado, 1 230 euros fueron así recolectados.
El cheque fue entregado al finalizar el acto en presencia del alcalde de Vigo. abel caballero y el teniente de alcalde para deportes, Manel Fernández Concluyendo así un fin de semana en el que el pádel demostró que también puede ser un magnífico vehículo de solidaridad.